Las empresas que tengan como mínimo dos conductores o diez vehículos –propios o terceros–, por ley deben cumplir con la documentación, implementación y administración de este plan que sirve de guía para gestionar los riesgos asociados a la seguridad vial.

Este documento te entrega recomendaciones claves para su correcta implementación, brindadas por:

Claudio Esteban Gutiérrez, Consultor y CEO de Crecer Consultoría, certificado como técnico y auditor en Planes Estratégicos de Seguridad Vial, Sistemas de gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo y agente de Tránsito.

El Plan Estratégico de Seguridad Vial –PESV– nace en Colombia a partir de la Ley 1503 de 2011, con la intención de promover la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguras en la vía. Luego, a través del Decreto 2851 de 2013 y la Resolución 1565 de 2014, esta norma fue reglamentada, cumpliendo así con uno de los requisitos que se le exigía al país en su intención de ser miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE–.

Bajo este marco normativo, todas las empresas tenían que tener listo e implementado el PESV a partir del 1 de enero de 2017.

El objeto de este plan era que todas las empresas en las cuales los empleados se desplazaran de un lugar a otro en medios de transporte propios o corporativos (sea un carro, una moto, una bicicleta o cualquier otro medio de transporte) para la ejecución de sus misiones laborales, contarán con un sistema de gestión independiente y complementario a los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo, que sirviera como marco para la gestión de los riesgos asociados a esa actividad y amparar tanto a las organizaciones como a las personas.

En la actualidad, el PESV debe ir integrado al sistema de seguridad y salud en el trabajo.

Vale aclarar que la Ley y el PESV aplican para las empresas que tengan como mínimo dos conductores o diez vehículos –propios o terceros–, ya que en cualquiera de estos casos, el riesgo es el mismo y como tal debe ser gestionado por la organización.

– Los pilares del PESV
Los PESV ayudan a concientizar a los conductores –sean contratados o los mismos empleados– en la protección y la prevención de riesgos asociados a la seguridad vial.
Con la reglamentación de la Ley, el PESV quedó establecido como un sistema de gestión compuesto por cinco pilares:

1. Gestión institucional

Este componente corresponde a las responsabilidades que tienen las organizaciones para la correcta implementación del PESV, el fortalecimiento de su gestión institucional para transferir el conocimiento a todos sus integrantes y la interacción entre el plan y el sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo.

Algunas de esas responsabilidades son:
– Activar el comité de seguridad vial, de modo que este se reúna una vez al mes y en él se discutan las acciones correspondientes que inciden en el diseño, la implementación, el seguimiento, el monitoreo y los ajustes que requiera el PESV.
– Definición de políticas respecto a temas como alcoholismo, sustancias alucinógenas, tiempos máximos permitidos de conducción, entre otras.
– Establecer los cargos críticos que en la organización tienen responsabilidades en el PESV y definir sus roles.
– Definir cuáles son los riesgos viales que tiene la empresa en la ejecución de sus actividades, según su sector y sus características, con indicadores de accidentalidad y de gestión preventiva y correctiva.
– Reconocer los riesgos viales que tienen los actores de la vía que se movilizan desde y hacia la empresa (peatones, motociclistas, ciclistas, conductores, quienes se transportan en servicio público y en particular, entre otros).
– Diseñar campañas de divulgación y capacitación acerca del PESV.
– Establecer auditorías periódicas para el monitoreo de la implementación adecuada del PESV.
– Hacer encuestas entre los empleados para identificar posibles riesgos asociados y establecer acciones de mejoras.
El PESV, como cualquier otro sistema de gestión, debe ser actualizado constantemente, ya que es un deber de la organización hacerlo para no estar expuesta a posibles demandas por eventos e incidentes relacionados con la seguridad vial, cuando no se cuente con este documento ajustado a la reglamentación vigente. Además, las autoridades de movilidad y tránsito realizan con frecuencia auditorías para verificar su implementación y aplicación.
Por ley, las secretarías de movilidad, el Ministerio de Trabajo, las ARL, los abogados internos o externos pueden solicitar una auditoría de los PESV.

2. Políticas de comportamiento humano

Este punto es importante en cuanto a que rige las actuaciones y comportamiento de las personas desde que estas ingresan a las compañías.
Para ello, el PESV establece políticas de selección de conductores, cuando el cargo se requiere, con la participación de psicólogos que analizan su comportamiento en situaciones de seguridad vial.

En el caso de los empleados que utilizan sus propios vehículos en misiones laborales, las organizaciones deben ingresarlos al PESV, absorbiendo la responsabilidad que ellos tienen en sus desplazamientos viales. A ellos, además, les deben ofrecer cursos de educación vial (hasta 16 capacitaciones anuales, sumando las del sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo) con la orientación de agentes de tránsito profesionales y técnicos en agentes de tránsito que los capaciten en el conocimiento y el cumplimiento de normas y señales de tránsito de acuerdo a la Ley 769 de 2002, como el uso de cinturón de seguridad y de elementos de protección personal, el exceso de velocidad, entre otras.

También les deben exigir los exámenes psicosensométricos, físicos y pruebas de conducción defensiva.
En las políticas de comportamiento humano también se deben regular las horas máximas de conducción. En este punto, si bien las normas actuales no son claras respecto a un tiempo establecido, lo ideal es que no supere las 10.5 horas diarias. Estas además deben incluir procesos de controles diarios al consumo de alcohol y de sustancias alucinógenas, con el personal y las herramientas idóneas para ello.

Un punto importante en estas políticas es dar claridad sobre cómo es el proceso de pago de un comparendo, cuando este es interpuesto durante la ejecución de actividades laborales, o la resolución de un evento como un accidente, ya que la empresa, en estos casos, es responsable y debe actuar como tal.

Uno de los requisitos para poder contratar al conductor o empleado que se desplace en misión es que no tengan comparendos o acuerdos de pago con las secretarías de movilidad, porque de lo contrario la empresa adquirirá una responsabilidad compartida.

3. Vehículos seguros

El PESV debe dar claridad sobre cómo se hace el proceso de revisión preoperativa de los vehículos, y un punto clave es definir qué entidades o personas son las idóneas para ello, sin dejar que este lo haga cualquiera, sino alguien que esté certificado y opere bajo la norma NTC 5375 –la misma norma que revisan en los centros de diagnóstico automotriz–, y con el conocimiento pertinente para dar un concepto calificado.

Este no es un detalle menor, ya que en caso de algún evento y una investigación por accidentes viales, puede hacer la diferencia entre un fallo favorable o desfavorable, por eso el centro especializado o el técnico seleccionado tiene que cumplir con requisitos como el RUT, la Cámara de Comercio, cédula de representante legal, sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo, la licencia ambiental y el PESV.

Esa revisión, además, tiene que hacerse siguiendo los mantenimientos preventivos, técnicos y generales de acuerdo a la ficha técnica del vehículo, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Las políticas tienen que comprender un cronograma de mantenimiento siguiendo criterios como los kilómetros o el tiempo transcurridos.

4. Rutas internas y externas

Este componente se adentra en la definición de las políticas corporativas de las rutas internas y externas.
En las primeras, procura que haya una debilidad señalización, demarcación e iluminación a nivel interno, que ofrezca condiciones de seguridad a quienes las transitan, ya sea en vehículos o a pie.

En cuanto a las rutas externas, el plan debe consignar el estudio previo de las rutas a recorrer para identificar posibles novedades que puedan incidir en la seguridad vial del personal, y que este sea socializado con las autoridades de tránsito respectivas que tengan injerencia en la zona donde se desarrolle la actividad, y actualizado de forma permanente siguiendo políticas de administración de rutas establecidas por la empresa.

En este punto es clave contar con apoyo tecnológico de plataformas de monitoreo satelital que brinden información certera y detallada en tiempo real, que permita tomar decisiones inteligentes que protejan y prevengan cualquier riesgo de seguridad vial.
Toda esta información es valiosa ya que servirá como evidencia en caso de que se necesite hacer una investigación por un evento o incidente en las vías que comprometan al personal y a los vehículos que están prestando el servicio en la misión laboral.

5. Atención a víctimas

El último pilar del PESV es clave para que las empresas tengan en cuenta las acciones que les corresponden cuando son primeros respondientes y saber qué hacer en una emergencia, como capacitar a su personal en primeros auxilios o que tengan claro a quién deben llamar.

Estas políticas no son menores, dado que en una posible demanda, la evidencia documental que se logre recolectar acerca de la manera en la que la empresa respondió a la emergencia es importante.

Recomendaciones finales:

A. Asesórese de personal idóneo para el diseño y la implementación del PESV. Un gran porcentaje de estos planes no cumplen con los requisitos de la Ley, porque son elaborados por personas sin conocimiento y competencias en el tema.

B. Seleccione bien al personal que se encargará de la conducción en su organización. Por ahorrarse un dinero eligiendo personas sin idoneidad o sin las respectivas coberturas de seguridad social y de riesgos laborales, puede tener sorpresas desagradables en situaciones de seguridad vial que le saldrán más costosas al tener que responder por ellas.

C. Realice mantenimientos preventivos, técnicos y generales a sus vehículos, e invierta en repuestos certificados y originales que le garanticen una vida útil de larga duración y la garantía de que funcionarán de forma adecuada.

D. Cumpla al pie de la letra el PESV, esto le dará la tranquilidad de que está al día en la reglamentación vigente y estará amparado en caso de eventos o incidentes inesperados.

Esperamos que esta información sea valiosa y te permita encontrar soluciones tecnológicas que contribuyan de forma integral con tu operación. Para conocer cómo podemos apoyarte, registra tus datos y nos comunicaremos contigo.